Por primera vez en México, la película “Sacrificios”, del director Mauricio Chernovetzky, llegó a la pantalla grande el pasado viernes 30 de octubre, durante la edición número 19 de Mórbido Film Fest, con una proyección en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología.

Un día antes de Halloween de 2026 se proyectó “Sacrificios”, un largometraje de suspenso que lleva el terror más allá de la figura hollywoodense a la que el público está acostumbrado, al presentar a Mictlantecuhtli, dios mexica de la muerte y del inframundo, como el centro de esta historia.

Antes de la proyección, el antropólogo, director y creador de Mórbido, Pablo Guisa Koestinger, habló sobre la importancia de dar espacio a historias distintas a las propuestas habituales del género.

“Dejen de inventarse asesinos seriales y psicópatas… tenemos a Coyolxauhqui, Mictlantecuhtli, Tezcatlipoca; tenemos una iconografía y unos dioses…”

Con estas palabras, Guisa Koestinger hizo referencia a los elementos de la cultura mexica presentes en la película y a la posibilidad de construir historias de terror a partir de la propia cultura mexicana.

El filme es protagonizado por Jorge A. Jiménez, quien interpreta a “Juan Villanueva” en lo que representa su primer protagónico en México. El personaje atraviesa un proceso de duelo y, al no encontrar una solución, busca refugio en medio del mar junto a su kayak y una hielera. Sin embargo, su aislamiento lo lleva a encontrarse con una situación que sale completamente de sus manos.

La película combina el suspenso con elementos de realismo mágico y, de acuerdo con su director, construye un entramado de símbolos y referencias relacionadas con la cultura prehispánica mexicana.

La proyección tuvo una duración aproximada de una hora con 40 minutos y posteriormente dio paso a un conversatorio en el que se abordaron las referencias culturales y simbólicas presentes en la historia.

Siddhartha Tonalli, quien tenía cuatro años al momento del rodaje, fue otro de los personajes principales al interpretar a “Andrés Villanueva”. Durante el conversatorio, Chernovetzky explicó que la mirada profunda y la presencia del niño frente a la cámara fueron algunos de los elementos por los que fue elegido para el papel.

Omar Espinosa Severino, arqueólogo y docente, abrió el diálogo al hablar sobre los diferentes tipos de sacrificios practicados en la cultura mexica y retomados como elementos dentro del largometraje. Entre ellos mencionó el autosacrificio, mediante el cual se ofrecía sangre propia a los dioses para solicitar favores, así como otras prácticas de sangrado ritual.

La historia gira alrededor de una isla, por lo que el mar y el agua adquieren un papel importante dentro de la construcción de la película. En este contexto también se retomó a Tláloc, dios de la lluvia, a quien se realizaban sacrificios de niños considerados como “llorones”, esto dicho por Severino dentro de su análisis antropológico.

El director y productor de la película también compartió algunos detalles sobre el proceso de rodaje. Chernovetzky relató que tuvo que pedir permiso a las propias cuevas para filmar dentro de ellas. Parte de la producción se realizó en estas formaciones ubicadas en Iztapalapa, Ciudad de México, mientras que el resto se filmó en Baja California Sur.

“Es muy difícil vivir, es muy difícil ser humano”, manifestó Chernovetzky al explicar cómo se siente frente a su película. El director habló sobre la dificultad, pero también sobre el gozo de vivir y el desconocimiento de aquello que puede suceder.

Con esta propuesta, “Sacrificios” busca incomodar al espectador y, al mismo tiempo, simbolizar y representar elementos de la cultura mexicana y de su historia prehispánica.

La película, que ya ha sido estrenada y ha obtenido tres premios, se prevé que llegue a las salas de cine mexicanas a principios de 2027.

Por: Mayte Montiel Medina