En un mundo donde estamos rodeados de estímulos, abotagados por las tendencias dictadas por redes sociales y teléfonos móviles, la historia de una mujer que no cumple con esas normativas se vuelve necesaria en un mundo contemporáneo. Basada en Hedda Gabler de Henrik Ibsen, Hasta que muera el mundo es la adaptación a cargo de Juan Carlos Franco que nos lleva a cuestionarnos acerca del sentido del mundo actual y qué es lo que priorizamos como sociedad.

La obra original fue publicada en 1890, como una crítica a la alta sociedad, a los ideales y a la moralidad que la rodeaban. Hedda es una mujer que ha sido descrita en la historia como una mujer obsesionada con el aburrimiento y con encontrar la respuesta al sinsentido de la vida.

En un penthouse en las lomas de Chapultepec, Hedda y su recién esposo Giorgio Ribisi organizan una fiesta ‘OpenHouse’ al llegar de su luna de miel. La noche cambia de rumbo cuando reciben una visita inesperada. Una antigua compañera de Hedda, un viejo amor y viejos secretos llevan la velada a lugares inesperados.

Un tema en común que conecta a dos escritores buscando hablar de algo, cuestionar porqué estamos aquí, ¿a dónde vamos? 

Ambos con la idea de publicar un libro que cuestione ¿Qué somos y qué queremos como humanidad?, ¿qué es lo que buscamos ahora en las conexiones humanas y cuál es el futuro de ellas?. La obra plantea el cuestionamiento de qué es lo que pasa cuando aceptamos a la tecnología y la necesitamos en cada aspecto de nuestra vida, incluso para relacionarnos y desahogarnos.

En una propuesta escénica donde habitan cajas, espejos, un sillón rojo y un gran candelabro, la escenografía se vuelve un personaje más, manipulada por las asistentes de esta pareja en esta casa, como un perfecto engranaje en una fábrica, como aquellas que representan el trabajo y lo que sostiene a una clase que busca encontrar el sentido de la vida en lo material, o en lo superficial, al final Hedda está en una búsqueda incansable por control y libertad, por escapar de ese vacío que la mantiene atada a ese bucle de aburrimiento. 

La velada continúa y los secretos, impulsos y deseos comienzan a salir, la inhibición se disuelve hasta que la noche termina con un desenlace implacable. Para Hedda su reliquia familiar y única herencia, siempre fue aquella pistola del General Gabler que marcó su destino. 

El elenco está conformado por Cecilia Ramírez Romo, Elizabeth Pedroza, Jorge León, Luis Eduardo Yee, Sofía Orozco, Fernanda Jauregui, Frida Piña y Emilia Olavarrieta. La puesta en escena fue construida con una dirección colectiva con la asesoría de Daniel Giménez Cacho y asistencia de dirección de Christian Martín.

La producción ejecutiva estuvo a cargo de Paola Andaya, la producción general por Leonardo Daniel Miranda, el diseño de escenografía estuvo a cargo de Auda Caraza, diseño de iluminación por Patricia Gutiérrez Arriaga, el diseño sonoro a cargo de Emiliano López y Joaquín Martínez, el diseño de vestuario fue de Fernanda García, el diseño multimedia de Miriam Romero y la asistencia técnica de Melisa Varish.

Hasta que muera el mundo se presenta jueves y viernes a las 8PM, sábados a las 7PM y domingos a las 6PM hasta el 31 de mayo. Puedes adquirir tus boletos directamente en la taquilla del teatro El MIlagro con descuentos habituales o a través de boletópolis.