If I Had Legs I Would Kick You
If I Had Legs I Would Kick You (2025) es el segundo largometraje de la guionista y directora Mary Bronstein. Está protagonizada por Rose Byrne, en compañía del presentador y comediante Conan O’Brien, el rapero A$AP Rocky y la propia Mary Bronstein. En roles menores también aparecen Christian Slater, Danielle Macdonald y Delaney Quinn, cuya participación en la película se condensa en la voz de una niña confundida por la situación que atraviesa su familia. Su rostro se vuelve un misterio que no es revelado hasta los últimos momentos de la cinta, en un momento tan enternecedor como agobiante, que cierra perfecto la visión de una persona esperanzada por alterar su vida para bien
La cinta narra la historia de Linda (Bronstein) una psicóloga quien luego de que el techo de su casa se derrumbara por falta de mantenimiento se ve obligada a vivir en un hotel con su hija (Quinn), la cual tiene una extraña enfermedad que la hace dependiente de una máquina que la alimenta por las noches a través de una sonda conectada a su estómago. A todo esto se le suma la desaparición de una paciente de Linda, Caroline, quien abandonó a su bebé en el consultorio de la protagonista.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de ver la película es la forma en la que la protagonista es atacada por situaciones cada vez más desesperantes y su manera de intentar sacar adelante a su hija con todos los problemas que se van acumulando durante los escasos diez días en los que la cinta toma lugar, es un lugar común para el matrimonio Bronstein escribir películas de extremos como está al puro estilo de John Cassavettes ya que el esposo de Mary, Ronald es el guionista de Marty Supreme, Uncut Gems y la ahora polémica Good Time. La influencia de estos autores es evidente en la cinta ya que tiene una estructura muy similar en el desarrollo de las historias entregando un filme lleno de nerviosismo y ansiedad que mantiene al espectador al borde del asiento en todo momento.
El estilo del guión del matrimonio está presente, sin embargo la protagonista toma las situaciones extremas y las traslada al territorio de una protagonista femenina que orbita los grises con una personalidad identificable y cuestionable a la vez, siendo este uno de los puntos más fuertes de su guión, la creación de un personaje con moralidad en decadencia profunda capaz de poner en riesgo a su hija a cambio de un momento de paz.

La propuesta de dirección y el manejo de su lenguaje cinematográfico es tan variado en sí mismo que crea una narrativa silenciosa llena de momentos de tensión en los que las miradas de desesperación y frustración dominan cada plano. A su vez el punto más impactante de esta cinta es la forma en la que oculta el rostro del personaje de Quinn, convirtiéndola en un agente externo que fastidia a la protagonista, un sonido molesto, desconsiderado y quejumbroso que no ve más allá de sí misma durante toda la situación que vive su madre, haciendo que incluso se entienda como la forma deshumanizar a un familiar que con el que no nos sentimos cómodos y limitarlo a una serie de quejas. El juego que la directora establece durante los segmentos de pesadillas que tiene la protagonista son tan atrapantes que incluso pareciera que la cinta va a modificar su tono en cualquier momento a uno de terror, sin embargo esta se queda de manera puntual en la comedia negra y thriller menor.
Las actuaciones de todos en el elenco son dignas de premiación, no por nada Rose Byrne fue nominada al premio de la academia de este año (2026) su trabajo encarnando a una madre en problemas es bastante eficiente para cada escena y las matices que presenta dan claros indicios de un rango tan amplio que puede parecer incluso que por momentos esa franja del personaje es rota transformando a la actriz en el personaje, es sarcástica y fuerte.

El contenido bajo la superficie de la cinta es universal, explora temas como la culpa, el miedo a la maternidad y al no ser suficiente en un mundo que pareciera estar planteando constantemente la inexistencia de las posibilidades de serlo. Es una película aplastante muy por encima del promedio, la cual entra en la colección de películas subestimadas por las temporadas de premios. El despliegue de sus apartados técnicos es amplio y diversifica el relato de una manera tan única que no puede ser pasada por alto.






